En comentarios anteriores he tomado como referencia: “La famosa ley 100”, que supuestamente fue creada y sancionada para que un gran numero de Colombianos, en su mayoría asalariados, gozaran de mejores alternativas de vida. Esta ley tuvo muchos hijos, todos monstruosos, que lo único que han logrado, es lesionar el patrimonio de la mayoría de los Colombianos, que son pobres, sin recursos, que tienen que sobrevivir de un salario mínimo o del rebusque. Pero paradójicamente, todos estos entes apéndices de la ley 100, fueron monstruos perfectos. Las pensiones, la salud, las cooperativas de ahorro y los fondos de pensiones y cesantías, son nocivos, como empresas que prestan una labor social.
Felicitaciones de ante mano, a la persona que tuvo la capacidad de asociar el fenómeno de las pirámides, que desplumaron a muchos, para decirlo coloquialmente, aunque el termino técnico es: que fueron timados, estafados por empresas, que fueron creadas con el concurso y apoyo y toda la normatividad jurídica, para que pudieran existir por parte del estado y los gobiernos de turno, como la citada saludcoop y otras EPS de renombre nacional. Aunque las pirámides, fueron empresas furtivas, pero legales en apariencia, las empresas que manejan la salud en Colombia, también legal y avalada por los entes de control del estado, también resultaron furtivas, es decir, es como usar la ley, para hacer fraude y cometer delito y estafar masivamente a muchos, la comparación es genuina y original.
Saludcoop, que fue el resultado del rescate de algunos años atrás, el gobierno hizo para enmendar otro fraude, el de las cooperativas financieras, que junto con las pirámides posteriores, casi destruyen la banca y las finanzas, columna vertebral de la economía del país. Como dato curioso, con presupuesto del estado, se cubrieron deudas de funcionarios y otras personas notables que nunca fueron cuestionadas. Estas cooperativas entraron al negocio de la salud, que resulto siendo otro fraude mas, igual que antes, todo quedara en el anonimato y Juan Pueblo pagara los platos rotos.
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