Las razones éticas que coloco sobre el escritorio el profesor Pedro Hernando Gonzales Sevillano, licenciado en ciencias sociales, en su renuncia a la educación oficial media, como docente del colegio Inem Jorge Isaacs de Cali. En un acto de valor, inclusive a costa de su ocupación laboral denuncio públicamente las anomalías del acto legislativo 001 de 2001, que de un solo golpe atento contra la educación de alta calidad en la educación pública y cuestiono la vocación y convicción de los docentes en la ejecución de la practica pedagógica. Este profesor graduado en la Gran Colombia de Bogotá ama su profesión ante todo y de pronto por este amor a la profesión esta mostrando a la nueva generación de docentes la verdad sobre actos gubernamentales, pero también a la sociedad y todo aquel que quiera comprender el fraude que se presenta en la legislación Colombiana, cuando en vez de mejorar se atenta contra el orden ético de la educación. En este acto legislativo que careció de un análisis de fondo que involucrara a todos los sectores comprometidos, nos muestra que no socializo y se omitió a presentar un producto de baja calidad. La misma promoción automática del alumnado nos genera en los colegios de educación media personal mal preparado académicamente y convierte los colegios en factorías y fabricas de producción en serie, que se puede esperar de estudiantes mal preparados que aspiran llegar a las universidades o pretenden ingresar a la actividad laboral con una teoría académica mediocre.
La visión correcta del docente Gonzales Sevillano radica en intuir que lo que se planteo fue un APARTHEID SOCIAL en la educación Colombiana, porque lo que se planteo y concluyo fue en la separación física y cultural de los involucrados. Es la segregación educativa y cultural que al futuro será letal en el contexto de la educación Colombiana. Las instituciones educativas serán manejadas como empresas, los rectores serán gerentes con patrones establecidos y los estudiantes simplemente usuarios.
El principio de calidad en la educación es un canto de sirenas, porque los departamentos académicos serán campos de formación, es un gran adefesio, aplicaron principios administrativos, se omitió lo educativo, proponiendo además que los docentes tienen que saber de todo, cuestiona su calidad académica, pues se convierten en técnicos y tecnócratas y la estabilidad laboral se comprometió con el estatuto docente.
Plantea una revolución educativa con más presupuesto, es mejor formar personas en la cultura y la educación, que patrocinar la guerra y tener en cuenta que la fuerza de la educación es él docente, convirtiéndose en el capital humano, requiriendo mejores estímulos. Para concluir en mi apreciación personal debo decir que lesionó los derechos de los educadores y a cambio suprimió los beneficios y estímulos a la buena capacidad mostrada por los profesores sobresalientes, que son los pilares y el fundamento “de una buena educación”.
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